Mi Primer Empleo capacita y da trabajo a 150 jóvenes de El Alto

Janeth Choque tiene 19 años y es cocinera del restaurante Silpich’s. Ella se ha formado y graduado con el programa Mi Primer Empleo Digno

Programa Mi Primer Empleo El Alto

Programa Mi Primer Empleo El Alto

financiado por el Gobierno. Su sueldo es de 1.800 bolivianos y piensa formar, en los siguientes años, su propia empresa.

Ella es una de los 150 graduados por este programa en la ciudad de El Alto desde 2011, cuando éste empezó a ofrecer cursos, pasantías y contratos de trabajo en un periodo de siete meses. El proyecto financiado por el Banco Mundial es uno de los principales del Ministerio de Trabajo.

El viernes 11 de julio se realizó la segunda graduación en esta ciudad, de tres cursos: uno de cocina y dos de gastronomía en el coliseo Raúl Salmón de la Barra, ubicado en la Alcaldía Quemada. Janeth asistió con un vestido azul marino, como sus colegas, y recibió un certificado que le acredita como Técnico Medio, con reconocimiento del Ministerio de Educación, pues su formación se realizó con un currículo autorizado por ese despacho.

En marzo de este año, cuando comenzó el segundo curso de Mi primer Empleo en El Alto, Janeth estaba trabajando 12 horas diarias en una empresa de confección de prendas de vestir. “Era muy cansador. Laborábamos de 06.00 a 22.00 y el sueldo no era bueno”.

Ella ganaba entre 700 y 800 bolivianos, dependiendo de la cantidad de prendas que lograba confeccionar en un día. En cada jornada ella podía hacer tres docenas y las más expertas entre cuatro y cinco. Era un trabajo a destajo, es decir por prenda tejida.

Pero las condiciones en las que ahora trabaja son distintas. Ella cuenta con un contrato de trabajo, labora ocho horas y tiene el cargo de cocinera, el principal en un restaurante. Su situación cambió con el programa Mi Primer Empleo Digno.

Esta iniciativa del Ejecutivo consiste en una formación acelerada, en siete meses, que concluye con un contrato laboral. Los beneficiados son jóvenes de entre 18 y 24 años, como Janeth, aunque no todos deben ser bachilleres al igual que ella, pues se admite con una libreta de segundo de secundaria, como comentó el coordinador nacional del programa, Juan Ibáñez.

Los jóvenes no pagan ni un boliviano para su formación, más en cambio reciben un estipendio durante los tres primeros meses, de 17 bolivianos en el caso de las mujeres como Janeth, y de 15 en el caso de los varones. En ese periodo pasan clases durante ocho horas diarias en un instituto contratado por el Ministerio de Trabajo. Ella pasó lecciones de cocina en CSFade o Centro de Servicios para la Familia y el Desarrollo.

Luego de los tres meses, realizan pasantías durante otros tres meses en una empresa. Janeth lo hizo en Silpich’s. En ese periodo, la compañía no tiene la obligación de pagar al estudiante, pues el programa lo hace con un salario mínimo. Janeth percibió 1.200 bolivianos.

Finalmente, hay un mes de evaluación y de enganche en una empresa. Janeth se quedó en Silpich’s, donde ahora es cocinera.

Ella llegó a esta iniciativa porque su madre vio una publicidad que convocaba a jóvenes y ella se animó. Pero ahora el programa dejó de hacer publicidad porque el financiamiento se acabará a fin de año. Desde 2011, éste contó con 3,6 millones de dólares del Banco Mundial, aunque es posible que se apruebe una ampliación con otros 10 millones de dólares.

El primer paquete, en el que participó Janeth, llegó a seis ciudades: La Paz, El Alto, Potosí, Tarija, Cochabamba y Santa Cruz. Y el segundo prevé estar en nueve ciudades y cinco urbes intermedias.

En El Alto, Janeth fue una de las 150 graduadas de cuatro cursos de costura y uno de cocina desde 2011. “En un principio no tenía un buen sueldo. Ahora lo tengo, ya puedo levantarme —reflexiona—. Más adelante puedo hacer mi propio negocio”.

La Razón

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