Viceministro Blanco afirma que el régimen de Áñez pretendía pagar cuatro veces más el precio que tienen las vacunas COVID-19

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El viceministro de Comercio Exterior, Benjamín Blanco, afirmó este viernes que el gobierno de facto de Jeanine Áñez, a través del crédito gestionado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pretendía pagar cuatro veces más de lo que realmente cuestan las vacunas contra el COVID-19 para inmunizar a la población. Destacó las negociaciones bilaterales y la gestión directa con las fábricas que se traduce en un ahorro para el Estado boliviano.

“A través de una negociación bilateral hemos logrado precios realmente accesibles, hemos negociado directamente con las fábricas y, haciendo un cálculo de lo que es el préstamo del FMI, en realidad las vacunas para toda la población boliviana no son ni la cuarta parte de ese dinero”, señaló en entrevista con radio Patria Nueva.

“No sé si ese gobierno de facto estaba pensando en utilizar casi 350 millones de dólares en vacunas, hay que preguntarse realmente para qué, a qué intermediario iba a parar eso”, acotó.

Blanco resaltó que, en estos nueve meses, la gestión de ese crédito que hizo el régimen de Áñez con el FMI representó para el Estado una deuda de casi $us 25 millones en intereses. “Imagínense realmente el costo que iba a ser para el pueblo pagar este crédito al FMI para comprar vacunas con sobreprecio. Si esa es la argumentación de la señora Áñez, entonces quiere decir que tenía el interés de comprar a cuatro veces lo que cuestan las vacunas”, remarcó.

El Viceministro sostuvo que gobierno de facto “no gestionó ni una vacuna a nivel bilateral, no adelantó absolutamente ninguna gestión a nivel bilateral y a nivel del COVAX simplemente envió una solicitud, una expresión de interés de ser parte. No han avanzado absolutamente nada en tema vacunas”.

También destacó la adquisición de medicamentos que llegaron de la India para combatir la pandemia. Señaló que para ello se tomó contacto con más de 120 empresas farmacéuticas de todo el mundo y, a través de esa gestión, se pudo advertir que hay un “monopolio” a nivel de Latinoamérica que hace que los precios de los fármacos suban entre seis o siete veces con relación al costo que tienen en la fábrica.

“Se está enriqueciendo ahí un grupo de personas, de familias, de empresas que se dedican a importar y como son los únicos que importan, pueden manejar el precio a gusto. Nosotros, para poder calcular el ahorro que hemos tenido, hemos utilizado los precios referenciales que tenemos en Bolivia, los precios que están en la lista de precios de medicamentos esenciales y bueno, como bien mencionaba el Canciller ayer, nos hemos ahorrado más de 9,5 millones de dólares al haber hecho directamente la transacción o el contrato con este proveedor”, indicó.

La autoridad dijo que también se tomó contacto con otros laboratorios del mundo y se están cerrando las negociaciones para garantizar que sigan llegando más vuelos cargados de medicamentos a fin de que no haya escasez de fármacos para combatir el coronavirus.