Ministra Prada rinde homenaje a Domitila Barrios, símbolo de “lucha por la liberación y la dignidad”

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 ¡Domitila vive!, exclamó este viernes la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, quien rindió homenaje a Domitila Barrios de Chungara, destacada mujer minera nacida en Llalagua que se constituyó en una figura internacional por su lucha contra las dictaduras militares.

“El 7 de mayo, es decir mañana, Domitila cumpliría 85 años y lo rememoramos hoy, 6 de mayo, en este salón del Ministerio de Trabajo que lleva su nombre, Domitila Barios (…). Hablar de Domitila no solamente siempre nos emociona y nos mueve mucho en nuestro ser, sino que, sin lugar a dudas, es una estrella roja de lucha que está presente siempre en nuestro camino”, señaló la autoridad de Estado.

Señaló que Domitila “posicionó como pocas la lucha de mujeres a nivel mundial” y dejó la enseñanza de “luchar hermanadas” por la liberación, la dignidad, la soberanía y contra toda forma de opresión, discriminación y de explotación de la clase trabajadora.

“La hermana Domitila fue vanguardia y punta de lanza en la recuperación de la democracia en las dictaduras militares y ahora, seguramente, también tendríamos mucho que contarle sobre la vanguardia que siguen siendo las mujeres trabajadoras en nuestro país, que siguen siendo las mujeres obreras en nuestro país, por la reciente recuperación de la democracia en nuestro país”, indicó la ministra.

También dijo que la descolonización y la despatriarcalización son pilares del Gobierno nacional, y pese a que aún falta avanzar en esos temas, el presidente Luis Arce declaró el 2022 como el “Año de la revolución cultural para la despatriarcalización”, orientado a una vida libre de violencia para las mujeres.

“En este desafío que tenemos de construir un Estado plurinacional despatriarcalizado también tenemos el desafío de construir un movimiento obrero despatriarcalizado y ahí, día a día, están nuestras hermanas obreras en la lucha, con todo lo complejo que implica porque sabemos que el patriarcado nos atraviesa a todas y todos, atraviesa a nuestro Estado, atraviesa a las organizaciones sociales, atraviesa nuestros movimientos, así que la lucha es permanente, la lucha es de clase”, remarcó.

Prada también destacó la iniciativa de promover el concurso literario que lleva el nombre de “Domitila Barrios”, organizado por el Ministerio de Trabajo, que en su primera versión otorgó el primer lugar a la obra titulada De la Chungara que me parió, su hija de la Domitila soy, autoría de Paloma Gutiérrez.

“Ganó una obra literaria que justamente cuenta en una forma muy linda a nivel literario y hasta poético, pero es muy interesante cómo la narrativa está cargada de lo maravilloso de la vida de Domitila, pero también del dolor, de un profundo dolor que padeció por su compromiso y su lucha con el pueblo”, sostuvo.

“Queremos, por su puesto, miles de Domitilas libres, autónomas, edificando sus propios sueños, sus propios caminos, sus propios destinos y todo eso pasaría y le contaríamos si la tuviéramos ahora, entre nosotras, presente, y creo que la tenemos entre nosotras, aquí, en este momento, presente, porque mujeres como ella nunca mueren, se siembran y nacen hechas millones”, concluyó la autoridad.

Domitila Barrios de Chungara nació en Llallagua, Potosí, Bolivia un 7 de mayo de 1937. Destaca en la historia de Latinoamérica y del país por ser una de las figuras más importantes en la lucha por conseguir más espacios para las mujeres.

En 1952 se casó con un minero y fue madre de siete hijos, vivió en una habitación sin los servicios básicos. Trabajaba jornadas de 20 horas diarias, como el resto de las mujeres que, como ella, cuidaban de la familia y a la vez se empleaban en otras actividades.

Fue una de las primeras lideresas de los movimientos mineros y desde 1963 participó en el Comité de Amas de Casa de Siglo XX, una de las comunidades mineras que se enfrentó a las fuerzas represivas durante el régimen del MNR y las dictaduras de René Barrientos y Hugo Banzer. Su protesta siempre se caracterizó por ser pacífica, en la que destaca la ‘Huelga de quehaceres domésticos’.

En 1979, junto a otras cuatro esposas de mineros, hizo una huelga de hambre para exigir amnistía política y liberación de los dirigentes mineros presos.

En 1980, otra dictadura, la de García Meza, condujo a Domitila al exilio. Vivió en Suecia y en México.

En 1982 volvió a Bolivia y se instaló en Cochabamba, donde impulsaba un centro de formación política destinado a las jóvenes de los barrios más empobrecidos.

Falleció de cáncer de pulmón el 13 de marzo de 2012 a la edad de 74 años. Se decretó tres días de duelo por su muerte.