Los Centros de Medicina Nuclear marcan un hito en la lucha contra el cáncer en la región

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Bolivia se constituye en un referente y vanguardia en el tratamiento y lucha contra el cáncer en la región, con la puesta en marcha del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de la ciudad de El Alto, y de los centros de Santa Cruz y La Paz que avanzan en su construcción.

Con esta red de centros de medicina nuclear y la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN) impulsados por la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) Bolivia ingresó a la era de la tecnología nuclear con fines pacíficos.

El 6 de marzo de este año, el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia emplazado en la zona Parcopata, Distrito 8 de la ciudad de El Alto, inició operaciones y al 16 de julio, atendió a cerca de 2.800 pacientes.

La mayor cantidad de atenciones, 70%, están dirigidas a las mujeres y la prevalencia en el cáncer de cuello uterino ronda el 24%, seguido de cáncer de mama con 17%.

Al Centro llegan pacientes de diferentes departamentos del país, tanto del área urbana como del área rural.

“La satisfacción más grande es que hoy por hoy, a través de este proyecto del Gobierno nacional se está dando una solución a todos los bolivianos”, dijo en su momento la directora de la ABEN, Hortensia Jiménez.

En tanto, la construcción del Centro de Medicina Nuclear de Santa Cruz, ubicado en la zona Pampa de la Isla, avanza y se prevé que será inaugurado en septiembre.

La infraestructura se encuentra en la etapa final de montaje y acondicionamiento de los equipos, según información oficial.

Mientras, el centro de Medicina Nuclear y Radioterapia emplazado en la zona de Achumani, en La Paz tiene un avance físico de más del 55%.

Ambos Centros contarán con las áreas de Medicina Nuclear, Radioterapia, Braquiterapia, Oncológica y Quimioterapia Ambulatoria para la atención integral de los pacientes con cáncer, que permite la detección temprana y el tratamiento oportuno.

La construcción de los dos centros, como el de El Alto, está a cargo de la empresa argentina INVAP y tienen una inversión que supera los $us 150 millones.

CIDTN

Asimismo, se construye el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear, con fines pacíficos y es el primero en la historia de Bolivia.

Esta megaobra permitirá el desarrollo de las áreas agrícola, industrial, minera, hídrica, entre otros, así como del conocimiento científico con una inversión de aproximadamente Bs 2.447 millones, beneficiando tanto a la población paceña como a la totalidad del país, según información oficial.

El proyecto, emplazado en la zona Parcopata de la urbe alteña, contempla cuatro componentes, Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica, Centro Multipropósito de Irradiación y Reactor Nuclear de Investigación y el complejo de capacitación.

Con el Ciclotrón Radiofarmacia Preclínica, cuya construcción se encuentra en su etapa final, pronto Bolivia producirá sus radiofármacos para el tratamiento contra el cáncer con medicina nuclear y ayudará a fortalecer el desarrollo científico del país, ya que tendrá un área para desarrollar investigaciones preclínicas.

El segundo componente, el Centro Multipropósito de Irradiación beneficiará al desarrollo de la agroindustria a través del mejoramiento genético de semillas y al control de plagas.

Además, favorece a los sectores de salud, mediante la esterilización de materiales clínicos; industrial, a través del mejoramiento de propiedades físicas de diversos productos; cultural, ya que permitirá preservar obras de alto valor; medio ambiente, a través del tratamiento de aguas y lodo.

Por su parte, el Complejo del Reactor Nuclear de Investigación brindará servicios analíticos de la composición de materiales, mediante el uso de radiotrazadores, para la investigación en medio ambiente y la evaluación de recursos hídricos, geocronología y del patrimonio cultural, entre otros.

Este componente tendrá un laboratorio de activación neutrónica y otro de producción de radioisótopos.

El cuarto componente, el Complejo de Capacitación, ayudará en la formación permanente de profesionales bolivianos en tecnología nuclear con fines pacíficos, siguiendo la línea de la política nacional de promover la soberanía científica y tecnológica boliviana para el beneficio de los bolivianos.